Mi
madre correspondía a la categoría mujer. A mis nueve años así estaba dividida
la humanidad en mi cabeza: mujeres, chicas jóvenes, e inútiles.
Las
mujeres eran sin duda indispensables. Hacían de comer, enseñaban a sus hijos a
atarse los cordones, fabricaban hijos con su tripa e infinidad de otras cosas
necesarias que no hace falta nombrar.
Las
inútiles llevaban una vida propia de su nombre. Por la mañana, se iban al
"trabajo", que es una palabra para hablar en realidad de una escuela
para adultos. Es decir, un sitio inútil. Por la noche salían con sus
"amigos", que era la misma palabra que usaba yo para hablar de mis
"amigos", pero seguro que los suyos eran de mentira, porque nunca les
había visto pelearse y hacer las paces.
Las
chicas jóvenes, por último, me hacían gracia. Eran bien mujeres, bien inútiles
que no se habían definido todavía pero que sonreían más a menudo y no habían
perdido ese algo inexplicable de la infancia y su despreocupación.
Ese
mundo para mí era intrigante pero lejano. Yo, obviamente, no iba a llegar a ser
nada de eso, porque iba a seguir siendo una niña toda mi vida. A lo mejor
crecía hasta los doce, trece como mucho, y eso que ya me sentía saturada con
mis nueve. ¡Me habían pasado tantas cosas!
Me
acuerdo de mi primera "vuelta al cole" que era todavía para mí una
"ida". No había de qué preocuparse. Ya sabía leer desde los cinco,
sabía escribir mi nombre desde los seis y atarme los zapatos desde la
prehistoria, con lo cual, ya no tenía nada más que aprender.
Los
adultos se reían muchas veces al oírme hablar. Y eso que no solía hablar mucho.
No quería que me copiase nadie las ideas. Me daba cuenta poco a poco de las
cosas. Los Reyes Magos, por ejemplo, dejaron de existir cuando pedí tener tetas
como Mamá y todo lo que tuve fue una cocinita de plástico. Una cosa estaba
clara: ser mayor era malo. Por eso era problema de los demás, y por lo tanto,
yo dedicaba mi tiempo a pensar en otras cosas de mayor calibre, como el día en
que mi cuenta de que en la humanidad no sólo había mujeres, inútiles y chicas
jóvenes. También
había hombres.
